Cada temporada de impuestos, muchos contribuyentes caen en la tentación de comparar sus reembolsos con los de familiares, amigos o conocidos. La conversación sobre “cuánto te devolvieron” se vuelve común, y con ello surgen dudas y sospechas sobre si uno está recibiendo lo que le corresponde. Sin embargo, este tipo de comparaciones pueden llevar a decisiones peligrosas y, en el peor de los casos, a serios problemas con el IRS.

El Error de Incluir Créditos Que No Te Corresponden

Es común que algunas personas, al ver que otros reciben reembolsos más altos, opten por buscar preparadores de impuestos que les “garanticen” una mayor devolución. Algunos preparadores sin ética pueden agregar créditos o deducciones que el contribuyente realmente no califica, lo que puede inflar el reembolso de manera fraudulenta.

Algunos de los créditos fiscales más mal utilizados incluyen:

  • Crédito por Ingreso del Trabajo (EITC): Este beneficio es para trabajadores de bajos ingresos, pero tiene requisitos estrictos que muchos no cumplen.
  • Crédito por Hijos (CTC): Algunos declarantes afirman dependientes que realmente no califican.
  • Crédito por Educación: Aplicado incorrectamente en casos en los que el declarante no tiene gastos educativos elegibles.

Cuando se reclaman estos créditos sin cumplir los requisitos, el IRS no lo detecta de inmediato, pero tarde o temprano puede realizar una auditoría.

Las Auditorías del IRS: El Problema Puede Aparecer Años Después

El IRS tiene varios años para auditar declaraciones pasadas. Muchas personas reciben su reembolso y creen que todo está en orden, pero tiempo después reciben una notificación informándoles que están siendo auditados. En estos casos, el IRS puede:

  • Exigir la devolución del dinero recibido indebidamente.
  • Imponer multas y penalidades.
  • Iniciar una investigación por fraude fiscal, lo que podría tener consecuencias legales.

Protege Tu Declaración y Evita Problemas con el IRS

Para evitar caer en estos problemas, sigue estas recomendaciones:

  1. No compares tu reembolso con el de otros: Cada situación fiscal es única, y las devoluciones varían según ingresos, deducciones y créditos aplicables.
  2. Trabaja con preparadores de impuestos confiables: Asegúrate de que tu preparador tenga experiencia y siga las normativas del IRS.
  3. Revisa tu declaración antes de enviarla: No firmes documentos sin verificar la información que se está presentando.
  4. Guarda todos tus documentos de respaldo: En caso de auditoría, necesitarás comprobantes de ingresos, dependientes y gastos declarados.
  5. Recuerda que la honestidad es la mejor estrategia: Un reembolso grande no siempre es bueno si no es legal. Recibir dinero extra hoy podría convertirse en una gran deuda mañana.

Conclusión

Comparar tu reembolso con el de otros no solo es innecesario, sino que puede llevarte a tomar decisiones financieras perjudiciales. Reclamar créditos para los que no calificas puede parecer inofensivo al principio, pero las consecuencias pueden llegar años después con auditorías, multas y problemas legales. La mejor estrategia es siempre declarar impuestos de manera honesta y asegurarte de que tu preparador siga las reglas del IRS. Un reembolso honesto hoy es la tranquilidad financiera del mañana.